martes, 28 de abril de 2020

NOVENA SEMANA. Análisis comparativo


Esta entrada está dedicada a la comparación entre las expectativas que tenía antes de comenzar el periodo de prácticas y las expectativas al terminarlo (antes de tiempo, pero menos es nada; el año que viene será mejor).






EXPECTATIVAS INICIALES


EXPECTATIVAS FINALES
Conocer aún más la rama de Educación Especial.
Esta expectativa se ha logrado con el desarrollo de las prácticas. Lo que tengo claro, es que siempre se aprende algo más de lo que se sabe y, por consiguiente, me queda aún un largo camino por recorrer en la rama de Educación Especial.
Saber desenvolverme en el entorno con seguridad, autonomía e iniciativa. 
En mi opinión, este aspecto lo he logrado, pero me ha costado bastante.  Llegué con bastante inquietud al centro, ya que se trataba de algo nuevo. Comenzaba a desenvolverme en el entorno cuando me ocurrió ciertas experiencias que me provocó un poco de miedo.
Este miedo se fue eliminando con el transcurso de los días y el apoyo de los profesionales.
Desarrollar habilidades comunicativas. 
Pienso que este aspecto se ha cumplido ya que he estado en continuo contacto con el equipo multidisciplinar, los usuarios y las familias.  
Saber responder las dudas que se me presenten en esta formación. 
Las dudas que me han ido surgiendo a lo largo de las prácticas en la asociación, las he ido resolviendo, ya sea observando las terapias y sacando mis conclusiones propias o bien con ayuda del profesional.
Aplicar los conocimientos a los problemas o necesidades que surjan en la asociación. 
Esta expectativa se ha cumplido bastante, ya que en la asociación surgen continuamente necesidades que hay que cubrir y darles una respuesta lo más inmediata posible. El equipo siempre ha contado con mi opinión/propuesta y me han tratado como una trabajadora más del centro.
Observar y desarrollar, si se puede, las funciones del profesional de la Pedagogía en el centro. 
Sin lugar a dudas, sin este periodo de las prácticas no hubiera tenido tan claro la figura del pedagogo en el ámbito educativo. Gracias a este, he observado como este perfil encaja perfectamente y no tiene por qué pisarse con el trabajo de la psicóloga, en el caso de AMEE.
En la medida en la que se ha podido, los profesionales me han dado vía libre para desarrollar las funciones del pedagogo en base a lo que ya había observado anteriormente en las terapias.


Para concluir, he de decir que las expectativas iniciales que tenía se han cubierto lo suficiente como para ayudarme a crecer tanto profesional, personal como académicamente. Me ha servido de ayuda y aclaración para saber que éste es el futuro que quiero.

1 comentario:

Décima Semana

Hola a todos y todas, como ya sabéis nuestras tan ansiadas prácticas de tercero están llegando a su fin, y no como nos hubiese gustado fin...