¡¡¡Buenas
tardes compañeros/as!!! Me dispongo a escribir la última entrada de este blog
que tantos momentos y experiencias diferentes recoge. Cuando empezamos el 2020,
nadie imaginábamos que viviríamos tales circunstancias y, que nos impediría
continuar uno de los tramos más significativo para cualquier estudiante
universitario, el período de prácticas. Aunque breve pero intenso, es una pena.
Ojalá Mayo devuelva la alegría a las calles.
En
cuanto al mes de prácticas, a modo de valoración general, he de decir, en
primer lugar, que la empresa ECOEDUCA me ha dejado muy buenas vibraciones y con
esa pequeña sensación de intriga y ganas de más. Es una empresa, en general,
bastante completa, en la que desde el primer día me he sentido y me han hecho
sentir genial y como una más y, donde los buenos valores y el buen clima de
trabajo son primordiales. Asimismo y como en una ocasión comenté, las
instalaciones y el entorno (Parque Las Graveras y Parque El Majuelo) con el que
cuentan para el desarrollo de sus actividades y programaciones me fascinan ya
que nos han permitido estar en continuo contacto con la naturaleza y aprender
acerca de la educación ambiental, en mayor o menor medida.
En
cuanto a la relación y compenetración con mis compañeros/as y el equipo de
profesionales que conforman la institución, ha sido excelente. Formábamos un
gran equipo de trabajo gracias a la coordinación y la cercanía entre todos los
miembros. Tan solo tengo palabras de agradecimiento hacia cada uno de ellos, por
el apoyo y la constancia y, sobretodo, por enseñarme lo que es aprender de corazón.
Finalmente,
con respecto a mi labor y desarrollo como pedagoga, creo que he estado a la
altura de lo que se pedía. Me han hecho crecer como persona y experimentar
sentimientos que nunca he tenido. He abierto mi mente gracias a ellos. Me han
enseñado a no poner límites a aquello que busco y persigo. Me siento orgullosa
de mí misma.
Hay
experiencias que son tan buenas que, cuando acaban, te dejan como vacío, pero
en el fondo eres un poco más feliz. Y, es que hay oportunidades que te regalan
grandes personas, con las que compartes grandes momentos, esos que son
difíciles de borrar. Al acabar, te das cuenta de lo feliz que fuiste, de lo que
viviste, de todo lo que te llevas para siempre y de todas las sonrisas que
sacaste. Cuando se acaba, te das cuenta que ahí estabas muy bien y que
volverías, sin duda, otra vez. Es entonces cuando recuerdas que cuando se está a
gusto, hay que aprovechar al máximo y exprimir cada momento porque, cuando
menos te lo esperas, se van. Las buenas experiencias se miden según la cantidad
de sonrisas que se te escapan cuando las recuerdas. Y a mí, se me están
escapando muchas. Rosario, Mari, esta experiencia no hubiese sido lo mismo sin
vosotras. ¡GRACIAS! 💛
¡¡¡Saludos
y buena suerte a todos/as!!!













Hola Belén, sin duda nos quedamos con todo lo bueno y con todo lo aprendido que es mucho. Un saludo y a mirar hacia el futuro, Margarita
ResponderEliminarHola Belén, me alegra saber que te hayas sentido tan acogida en Ecoduca, así como que hayas aprendido sobre Educación ambiental, ya que realmente muy pocas personas nos enseña como debemos cuidar nuestro medio ambiente, algo que es vital para la supervivencia de todos los seres vivos. Por otro lado, me alegra también que esta experiencia te haya ayudado para crecer personalmente, pues la superación es siempre un paso positivo para seguir avanzando.
ResponderEliminarUn saludo.
Hola Belén, me alegra saber que te lleves ese buen sabor de boca de Ecoduca. Creo que en esta experiencia que se nos presenta lo primordial es disfrutar de cada segundo que nos dedicamos a lo que realmente nos gusta y eso es lo importante. Tú lo has conseguido, así que ¡Felicidades!
ResponderEliminarUn beso, Ana.